martes, 29 de septiembre de 2015

Un proyecto para trabajar todo el año

Proyecto de Literatura.



 Narración

Fundamentación

“La literatura, manifestación artística que integra la cultura humana, es una producción basada en un uso particular del lenguaje que posibilita crear mundos alternativos, expresando ideas, emociones y sensaciones.”[1] Cada lector u oyente, establecerá una relación personal con el texto, comprometiendo sus emociones, reflexiones, imaginación, conocimiento y sensaciones.
Es función de este nivel educativo ofrecer a los niños una variada gama de textos literarios, y distintas maneras de acercarlos a los mismos. En este caso, elegí narrar un cuento porque puede observar que los niños de la sala Amarilla disfrutan de las narraciones, y además porque creo que como futura docente es importante lograr adquirir la soltura para realizar dichas actividades.
“El contacto del niño del Nivel Inicial con la literatura es ante todo un contacto gozoso y placentero (…)”[2]

Objetivos:
Que los niños:

·         Imaginen lo narrado
·         Estén atentos al escuchar el cuento
·         Recuperen el argumento de la historia
  • Disfruten de la narración

Contenidos:

·         Escucha del cuento “Disculpe… ¿es usted una bruja?” (Emily Horn)
·         Expresión oral: conversación con los compañeros y con la docente sobre el efecto que el texto narrativo produjo.
·         Diferenciación de personajes y momentos.


Actividad Nº1: El gato Horacio. (Dora Bocazzi)

Estrategias metodológicas:

Comenzaré la actividad diciendo a los chicos que viajaremos al país de los cuentos porque hoy les voy a narrar una historia, sobre un gatito negro muy curioso. Luego, les narraré la siguiente historia:

Horacio era un gato, un gato muy muy negro, que vivía en la calle y no tenía muchos amigos. En los días fríos, iba a la biblioteca, porque era un lugar calentito para refugiarse del frío, y además les gustaba mucho leer. Un día, encontró un libro llamado “Enciclopedia de las brujas” y comenzó a leerlo. Leyó varias cosas interesantes como estas: -las brujas usan medias rayadas y sombreros puntiagudos, - las brujas viajan sentadas sobre escobas, -las brujas utilizan grandes calderas para preparar toda clase de pociones - las brujas tienen toda clase de mascotas: murciélagos, lechuzas, etc. pero los que más les gustan son los gatos negros. Qué bueno- pensó Horacio. Si encuentro una bruja para mí, tal vez ya no tenga más frío y no me sienta solo nunca más. Entonces, se dispuso a buscar una bruja.
Mientras caminaba por la calle, pudo ver a una nena que llevaba medias rayadas, como decía la enciclopedia que había leído. – Disculpe, ¿usted es una bruja?- le preguntó. La nena se dio vuelta asustada.- ¡Aaaah un gato negro, eso es señal de mala suerte!- y salió corriendo. Entonces Horacio siguió caminando. Caminó algunas cuadras, cuando de repente vio a una mujer barriendo las hojas de la vereda, con una escoba igualita a la que había visto en la enciclopedia de las brujas. – ¡Esta sí tiene que ser una bruja!- dijo Horacio. Se acercó a la señora y le dijo: – Disculpe, ¿usted es una bruja?- . ¡Pues claro que no!, estoy barriendo la vereda de mi casa- contestó la mujer.  Horacio avergonzado siguió caminando. De pronto vio a través de una ventana a una mujer cocinando en una gran caldera, como la que usaban las brujas. – ¡Esta vez sí! ¡Es una bruja!-. Se acercó entusiasmado y preguntó. – Disculpe, ¿usted es una bruja?- . La señora enojadísima le respondió: -¿Te parece que soy una bruja? ¡Fuera de aquí gato malvado! –Perdón señora no quise ofenderla- dijo Horacio.
Triste por no haber tenido suerte, se dirigió nuevamente a la biblioteca. Allí comenzó a leer otro libro. Del otro lado del salón, lo observaban unas jovencitas. Luego de unos minutos, corrieron a abrazarlo entusiasmadas. – ¡Que lindo gatito!- dijeron las niñas. – Silencio mis pequeñas brujitas, recuerden que estamos en la biblioteca- dijo otra mujer. Horacio, asombrado les preguntó – ¿Acaso ustedes son brujas?-. Las niñas respondieron que sí, eran aprendices de brujas. Usaban sombreros puntiagudos, medias rayadas y tenían escobas, como había leído Horacio en el libro. Todas querían llevarse al lindo gatito a sus casas, y Horacio se mostró entusiasmado. Pero propusieron llevarlo a la escuela de brujas, y tenerlo como mascota.
Horacio aceptó, y en cuanto estuvieron todas listas, se marcharon a la escuela de brujas. Ahora el lindo gatito negro ya no estaría más solito.
Y colorìn colorado, este cuento se ha terminado.

Una vez finalizada la narración, daré lugar a que los chicos expresen las sensaciones que la historia les produjo. Podré retomar alguna cuestión que haya observado, como por ejemplo algún gesto o comentario de los chicos durante la narración.


Escucha de poesías, trabalenguas y adivinanzas.

Fundamentación

“La poesía (…) es el elemento más importante que tenemos para hacer de nuestros niños ni robots, ni muñecos conformistas, sino para ayudarlos a ser lo que deben ser: auténticos seres humanos” (María Elena Walsh, 1967).
La poesía permite a los niños un encuentro con la palabra, en el cual pueden explorar ritmos y sonidos, como así también experimentar diferentes sensaciones y emociones.
“Es muy importante que el docente lea la poesía elegida de manera expresiva, transmitiendo en su lectura el tono del poema y su ritmo particular.
Será este un encuentro breve pero muy intenso. La lectura de algunas poesías puede demandar apenas unos pocos segundos, pero como actividad tiene valor en sí misma. Durante esos escasos segundos en que los niños estén escuchando el poema estarán imaginando, disfrutando del especial trabajo con las palabras que las manifestaciones poéticas exhiben, emocionándose, riéndose…Y eso es lo fundamenta, sin importar la duración de ese momento”
Es función del Nivel Inicial acercar a los niños a variadas manifestaciones culturales, y generar un espacio en el cual puedan disfrutar de las mismas.

Objetivos:

Que los niños:
  • Escuchen atentamente
  • Disfruten de las poesías y trabalenguas: sus ritmos y sonidos
  • Expresen sus sensaciones y emociones

Contenidos
  • Escucha atenta
  • Expresión oral de sus sensaciones y emociones
  • Estructura de la poesía (rimas, silueta)
















Actividad Nº2: Escucha de poesías

Estrategias metodológicas:

Invitaré a los niños a sentarse en la ronda, retomando cantando una canción. Les mostraré una caja y les diré que ahí dentro hay fichas con poesías.
Comenzaré sacando de a una y leyéndolas de manera pausada y clara, pero de manera expresiva, destacando las rimas a partir de la entonación de mi voz, intentando transmitir a los niños emociones y sensaciones.
En alguna ocasión llamaré a un niño para que elija una ficha de adentro de la caja y la leeré. Si los niños me piden que la repita, lo haré.
Como menciona el Diseño Curricular (2000), es recomendable no preguntar inmediatamente después de la escucha si les gustó o no, ya que a veces los niños responden precipitadamente, y no se evidencian las sensaciones que el texto produjo. Es preferible dar lugar a que manifiesten su gusto o desagrado de manera espontánea. No necesariamente la manifestación debe ser verbal: puede ser a través de sonrisas, gestos, miradas.
Por otra parte, el Diseño Curricular (2000) también sugiere que los niños pueden aprender alguna poesía que les haya gustado.
Se pueden retomar ciertas cuestiones que el docente observó mientras leía, por ejemplo, si los niños realizaban algún balanceo corporal con el ritmo de los versos, si se rieron, etc.
Cerraré la actividad guardando las poesías en la caja, y diciéndoles que podremos volver a escucharlas en otra ocasión. También podré proponer buscar otras poesías.

Actividad Nº3: Escucha de trabalenguas, adivinanzas y poesías.

Estrategias metodológicas:

Pediré a los niños que se sienten en ronda, cantándoles una canción o diciendo alguna rima. Sacaré mi cajita y les contaré que allí además de guardar poesías también guardo trabalenguas y adivinanzas.
Comenzaré a decirlos de manera pausada, para que sean entendidos por los niños. Realizaré cambios en el tono de mi voz para transmitirlos con expresividad. Luego podré incentivarlos a que lo repitan.
Llamaré a algunos niños para que saquen de la caja una ficha y leeré lo que haya sacado, si es una adivinanza, tendrán que pensar entre todos, si es un trabalenguas intentar repetirlo y si es una poesía escucharla atentamente.
Podré retomar ciertas cuestiones observadas, como por ejemplo, si los niños realizaban algún balanceo corporal con el ritmo de los versos, si se rieron, etc.
Cerraré la actividad guardando las poesías en la caja, y diciéndoles que podremos volver a escucharlos en otra ocasión. También podré proponer buscar más adivinanzas, poesías o trabalenguas.

Recursos didácticos:

Caja con fichas, con las adivinanzas, poesías y trabalenguas.


Lectura de cuentos.

Fundamentación:

“El contacto con el niño de Nivel Inicial con la literatura infantil es, ante todo un contacto gozoso, placentero. No puede ser de otro modo si se piensa que la literatura es una de las manifestaciones artísticas del hombre…”
Los niños de Nivel Inicial demuestran una temprana atracción hacia las diversas manifestaciones de la literatura.
“La literatura, manifestación artística que integra la cultura humana, es una producción basada en un uso particular del lenguaje que posibilita crear mundos alternativos, expresando ideas, emociones y sensaciones”.
Los niños de cinco años interactúan con gran variedad de textos literarios. Es observable la atracción que manifiestan los niños hacia ellos.
Es importante que escuchen cuentos y poesías, ya que son experiencias sensibles.
En el jardín se da un importante vinculo del niño con la literatura. Por eso se debe transformar en una actividad placentera, de disfrute, tanto para los niños como para el docente.

Objetivos:

Que el niño logre:
  • Escuchar con atención los cuentos.
  • Aproximarse a su rol lector.
  • Comentar y dar su opinión sobre lo escuchado.
  • Reconocer personajes y sus acciones.

Contenidos:

  • Escucha atenta.
  • Conversación con los compañeros y con las docentes sobre el cuento narrado.
  • La diferenciación de personajes (a través de nuestras voces) y momentos (utilizando el silencio y el suspenso). 

Actividad Nº4: Lectura del cuento: Monigote en la arena. Autor: Laura Devetach.

Estrategias metodológicas:

Reuniré a los niños en una ronda cantando una canción. Una vez sentados les pediré que hagan silencio que  les voy a contar un cuento que a mí  me encanta y que se los quiero contar.
Primero les presentaré los personajes y les diré que es un cuento que no tiene muchas imágenes que tiene solamente dos y que se las mostraré al finalizar el cuento para ver si es parecido a lo que ellos imaginaban.
Una vez que finalice de leerlo, mostraré dos o tres imágenes y les preguntaré quiénes creen que son? y sobre los objetos que aparecen en las imágenes.
Haré hincapié en los detalles tales como los sonidos y características importantes de los personajes, dejaré que participen y que expresen que les gustó y que no.
Para finalizar felicitaré a los niños por haberme escuchado tan atentos y les diré que la próxima les voy a traer otro cuento maravilloso.

Recursos didácticos:

Cuento.
Imágenes.


Actividad Nº5: Lectura de un cuento: Un gran resfrío. (Margarita Mainé).

Reuniremos a los niños diciéndoles que se sienten en una ronda y que hagan silencio ya que vamos a escuchar un cuento. Pondremos el rotafolio de tal manera que todos los niños alcancen a verlo.
Lo presentaremos diciéndoles que les leeremos un cuento mostrándoles imágenes del mismo. Lo leeremos pausadamente, cambiando voces, según los personajes, utilizaremos diferentes planos, etc.
Cuando terminemos de contarlo, les preguntaremos a los chicos que les pareció la historia, que parte les gustó más, que parte les gustó menos, qué les pasó a los personajes, cómo se resolvió el conflicto. y también preguntas como: ¿Se acuerdan como se llama el protagonista del cuento? ¿Qué quería hacer? ¿Y por qué no lo dejaban? ¿Quién no lo dejaba ir al jardín? ¿Qué hizo Pedrito para poder salir al jardín?  ¿Qué fue lo que se le ocurrió? ¿Pudo Pedrito finalmente salir al jardín? ¿Cómo hizo? ¿Cuál fue su idea?
Como cierre de la actividad felicitaré a los niños por haberme escuchado tan atentamente y por haber participado en la respuesta de las preguntas.

Recursos didácticos:

Cuento.
Rotafolio.
           

Actividad Nº6: Lectura de un cuento: El perrito que fue a la escuela (Dora Bocazzi)

Estrategias metodológicas:

Reuniré a los niños en una ronda cantando una canción. Una vez sentados les pediré que hagan silencio que  les voy a contar un cuento. Llevaré un títere (que tendrá un nombre: Fer) y les diré a los niños que ayer a la noche Fer, el perrito (mi títere), me llamó y me dijo que la mamá estaba trabajando y que no le podía contar un cuento a la hora de dormir y que por lo tanto no había dormido. Entonces le dije que viniera hoy al jardín que yo justo les iba a contar un cuento de un perrito que quería ir a la escuela a los nenes de sala Amarilla.
Primero les presentaré los personajes y les diré que es un cuento que no tiene imágenes pero que a mi me encanta y se los quería traer y que además el perrito me parece que era amigo Fer (mi títere).
Leeré el cuento y al finalizar le preguntaré a mi títere si le gustó y si esta noche va a poder dormir, y voy a hacer como que ya se esta durmiendo pero antes de dormirse del todo saludará a todos los niños de sala amarilla y les agradecerá por haberlo dejado ir al jardín a escuchar el cuento.

Recursos didácticos:
       Títere.
Cuento.

Actividad Nº7: Lectura de un cuento: Una trenza tan larga… (Elsa Bornemann)

Estrategias metodológicas:

Reuniré a los niños en una ronda cantando una canción. Una vez sentados les pediré que hagan silencio que  les voy a contar un cuento que me contaban cuando yo era chiquita e iba al jardín y que se los quiero contar a ver si les gusta tanto como a mí.
Les contaré el cuento e iré representando cada una de las partes modificando mi tono de voz, haré gestos, ademanes, etc.
Una vez finalizado el cuento les pediré a los niños que se sienten en la mesa y que recuerden una parte del cuento que más les haya gustado y que la dibujen.
Les repartiré las hojas y luego los lápices. A medida que van dibujando les repartiré los lápices de colores para que ellos puedan pintar su producción.
Pasaré por las mesas preguntándoles a quién dibujaron, o que parte del cuento, etc. Cuando hayan finalizado juntaré las hojas y las guardaré para la carpeta de dibujos de cada uno.
Les pediré que se sienten en la ronda o que se preparen para la siguiente actividad, dependiendo de cual sea la misma.

Recursos didácticos:
Hojas blancas.
Lápices negros y de colores.
Cuento.



[1] Diseño Curricular para la Educación Inicial, Marco General, GCBA, 2000.
[2] Diseño Curricular para la Educación Inicial, Marco General, GCBA, 2000

Unas adivinanzas para destapar la imaginación

adivinanzas!!! 


Treinta y dos sillitas blancas
en un viejo comedor,
y una vieja parlanchina
que las pisa sin temor.
(La Boca)

Se parece a mi madre
pero es más mayor,
tiene otros hijos
que mis tíos son.
(La Abuela)

Tengo duro cascarón,
pulpa blanca
y líquido dulce en mi interior.

(El Coco)

Todo el mundo lo lleva,
todo el mundo lo tiene,
porque a todos les dan uno
en cuanto al mundo vienen.
(El Nombre)

Este banco está ocupado
por un padre y por un hijo.
El padre se llama Juan
el hijo ya te lo he dicho.
(Esteban)

Zorra le dicen, ya ves,
aunque siempre del revés,
se lo come el japones
y plato muy rico es.
¿Que es?
(El Arroz)

Me hacen reír,
me causan placer,
si bien me las haces
me las dejo hacer.
(Las Cosquillas)

Sólo una vez al año
tú celebras ese día,
y conmemoras la fecha
en que llegaste a la vida.
(El Cumpleaños)

Vive bajo tierra,
muere en la sarten,
sus diez camisitas
llorando se ven.
(La Cebolla)

Mi picadura es dañina,
mi cuerpo insignificante,
pero el néctar que yo doy
os lo coméis al instante.
(La Abeja)


Es la reina de los mares,
su dentadura es muy buena,
y por no ir nunca vacía,
siempre dicen que va llena.
(La Ballena)

Desde hace miles de años
hemos transportado al hombre;
ahora nos lleva escondidos
en el motor de su coche.
(Los Caballos)

Pequeños, redondos, con agujeritos,
valemos muy poco, solos o juntitos,
mas de nosotros depende
el buen vestir de la gente.
(Los Botones)

Tengo dos orejas
por donde me agarran
y cuando me usan,
el culo me queman,
la boca me tapan.
(La Cacerola)

Tiene luna,
no es planeta;
tiene marco
y no es puerta.
(El Espejo)

Una señorita
de carnes muy blandas,
que sin ser enferma
siempre está en la cama.
(La Almohada)

Aunque de comida voy cargado
la gente me vacía
y nunca soy tragado.
(El Plato)
Abierta siempre estoy
para todos los niños.
Cerrada y triste me quedo
los domingos.
(La Escuela)

En medio del mar
hay una negrita,
no come ni bebe
y siempre está gordita.
(La letra A)

Frios, muy frios estamos
y con nuestros sabores
a los niños animamos.
(Los Helados)

Unas son redondas,
otras ovaladas,
unas piensan mucho,
otras casi nada.
(La Cabeza)

¿Qué parentesco tendrás
con la hija de una dama
que está con papá casada?
(La Hermana)

Somos verdes y amarillas,
también somos coloradas,
es famosa nuestra tarta
y también puedes comernos
sin que estemos cocinadas.
(Las Manzanas)

En marcar está el comienzo
y en mentir está el final,
el final es el comienzo
y el comienzo es el final.
Soluciona este problema
y mi nombre acertarás.
(Carmen)

Tres partes tiene mi nombre:
en Francia está la primera;
la segunda, aunque te asombre,
dentro de un cisne se esconde
y la tercera la tiene la cocinera.
(Francisco)

Soy un viejo arrugadito
que si me echan al agua
me pongo gordito.
(El Garbanzo)

Vuela que vuela,
allá va y viene,
hace y construye,
manos no tiene.
(La Imaginacion)

¿Sabes qué cosa será,
que cuando hablas lo rompes
y cuando callas está?
(El Silencio)

No toma te,
ni toma cafe,
y esta colorado,
dime ¿Quien es?
(El Tomate)

En rincones y entre ramas
mis redes voy construyendo,
para que moscas incautas,
en ellas vayan cayendo.
(La Araña)

Sal al campo por las noches
si me quieres conocer,
soy señor de grandes ojos
cara seria y gran saber.
(El Buho)

Soy alta y delgada,
tengo un ojo,
hago vestidos
y no me los pongo.
(La Aguja)

Y lo es, y lo es
y no me lo adivinas
en un mes.
(El Hilo)

Cabecita fría
la noche haces día
cuando te restriego,
cabeza de fuego.

(La Cerilla)

¿Quién pensaréis que yo soy,
que cuanto más y más lavo
mucho más sucia me voy?
(El Agua)

Te lo digo y
no me entiendes
no tengo boca y
si tengo dientes
(El Peine)

Sube llena,
baja vacía,
y si no se da prisa,
la sopa se enfría,
(La Cuchara)


La literatura en el jardín de infantes

Literatura infantil


La literatura infantil a lo largo de la historia ha recorrido un largo camino, además existió siempre como por eje cuando los adultos necesitan contarles a los niños sus ideas, creencias religiosas, anécdotas (ver más adelante), casos supersticiosos, etc. Así nacieron los primeros cuentos, leyendas, mitos, canciones disparatadas, poesía, etc. Se entiende que todos los pueblos del mundo tienen literatura oral que dan cuenta de su historia como ej. Sus guerras, dioses, del cuidado de los niños.

Este patrimonio cultural debe tenerse en cuenta a la hora de hablar de literatura infantil, como para dar cuenta de nuestra integración cultural, vínculos con otros países y nuestras raíces.


 Podemos afirmar que es una forma particular de comunicación lingüística en que un sujeto (escritor) hace nacer de su mente, una historia, un poema, una obra de teatro y tiene un deseo muy profundo, la que los lectores de esa obra disfruten de su creación, por lo tanto se requiere tener  bien en cuenta a quien esta dirigido y a que nivel los lectores van a responder a sus personajes.

Para que sirve la literatura en la primera infancia

 Sabemos lo importante que es este genero en el maternal, ya sea porque presenta un mundo imaginario en le que el protagonista actúa dentro del texto de la ficción y esto al descubrir los niños, ej.: cuando perciben que los animales pueden hablar, pensar, tomar decisiones, se visten como personas y hacen cosas similares cuando el humano le provoca emociones internamente, ayudándolos muchas veces a deshacer o mejorar dicho, vencer temores. Etc.

Es natural que también disfruten de estos personajes que a la hora de abrir un libro e identificarse con el personaje del texto literario.

Los personajes literarios mas atractivos son los que por lo tanto mas juegan, los que quiebran el orden establecido y permiten descubrir otros mundos.

De todas maneras en el criterio de selección de textos narrativos (ver más adelante) ahí que tener en cuenta  que a la hora de seleccionar textos los personajes en diversas situaciones sufran dificultades, pero que después salgan airosas de estas circunstancias. Como ej.: el lobo no debe comerse a nadie como castigo.

A los niños les gusta los seres imaginarios (ej. Los perros voladores, los ratones que van volando a la luna, etc.) es decir le gusta exagerar lo fantástico.



¿Cuál es la función del docente?

 El docente es el mediador entre los niños y los textos literarios (más aun por encontrarse en la etapa de formalizar el vínculo con los niños)

Muchos de los niños escolarizados, si bien han tenido un relato o la lectura de algún cuento en el ámbito familiar, otros lo van a tener en la sala del jardín, pero al experiencia que tienen de hacerlo en grupo es única y novedosa.

Si bien esta actividad, a primera vista puede parecer pasiva, no lo es, ya que los textos literarios para los niños de 2 años de edad, es un modo de acompañar el proceso de construcción para que en un futuro puedan ir dando forma a sus propias imágenes mentales, con lo que escuchan.

Las diversas historias los invitan a reír, emocionarse, a pensar, a acompañar a los personajes en sus aventuras (ya sea con sus formas de actuar, de resolver problemas, de sentir, etc.)

Escuchar construye un valioso aprendizaje, requisito indispensable para acceder al disfrute que se propone con el contacto de la literatura, para ello el requisito fundamental es brindar las condiciones para que en conjunto (pequeño o numeroso) pueda ejercer este que hace. A su ves es indispensable también crear un clima adecuado y apropiado que dando tiempo y espacio necesario, es decir; comprometiéndonos con al travesía del texto elegido.

En los primeros años de vida, ¿el libro es un juguete?

 Si bien la década de los 60´ era profunda la revolución del concepto de vinculo del niño con el libro de la literatura, era una nueva mirada, produjo un desplazamiento de tomar el libro para la didáctica asía este, y es así como aparece en Italia Gianni Rodari (pedagogo y autor de cuentos para niños) Escribió “Gramática de la fantasía introducción al arte del inventor de historias”. En su obra se defiende la libertad del niño al producir sus propias imágenes, al recrear la realidad y o sentirse pleno de juego y de fantasía.
“El niño, durante su crecimiento atraviesa una fase en al que los objetos le sirven sobre todo como símbolos. Es la fase en la que la que se instituyen las funciones simbólicas del lenguaje y del juego para convertirse en componentes de la personalidad. A esta fase, a tales funciones, es la que se liga al trabajo del escritor para niños. Sustancialmente sustituye objetos para el juego; es decir juguetes hechos de palabras, de imágenes, también de madera y plástico, pero son juguetes. Tiene la eternidad de la pelota y la muñeca”.[1]




Por lo tanto según Rodari ”definir el libro como un juguete no significa en absoluto faltarle el respeto, si no sacarlo de la biblioteca  para lanzarlo en medio de la vida, para que sea un objeto de vida. Ni tan solo significa fijarle unos límites. El mundo de los juguetes no tiene limites, en el se refleja y se refiere al mundo entero de los adulto, con su realidad cambiante”[2]

También de las fundadoras de nuestro país en cuanto al juego con el leguaje en la literatura fue María. Elena. Walsh (poetizadora del habla infantil)

La literatura para los bebes

Existe una relación de la literatura con los niños aún en la primera infancia  (los primeros años de vida) testimonios de esto son las milenarias canciones de cuna, esta inclinación poética gira su rumbo a medida que el niños crece y toma contacto con los libros de cuentos, los libros de poesía, así como las canciones, rimas, etc. Éste vínculo que se forma con la literatura son sumamente importante para la construcción de la subjetividad infantil, considerado como un arma poderosa en la defensa de su inteligencia frente a la sociedad, andamiaje indispensable par armar un capital simbólico así como en lo referente a su pensamiento crítico y a su autonomía.
Por lo tanto nuestro propósito sería entonces la formación de un ser lector por puro placer tanto en el presente como en el futuro, tal como reflexiona Marc Soriano: “En cuanto el lector somina los mecanismos de la lectura, puede aislarse cuando lo desea, construir paso a paso, un universo en el que se sienta sus anchas, negras y abolir, por cierto tiempo, el mundo real“[3]


La biblioteca escolar en el jardín maternal.

La Biblioteca para Bebés permite el conocimiento de libros de literatura de sencilla estructura, y especialmente diseñados para niños pequeños que asisten a un Jardín Maternal. Desde el segundo semestre de vida, el niño puede interesarse por la lectura de imágenes, siempre que éstas resulten atractivas por el color y el diseño. No sabremos con exactitud cuál es el grado de comprensión de aquello que la imagen representa, pero es habitual observar en el bebé, actitudes autónomas frente a lo que ve dibujado, que nos permiten afirmar que efectivamente, se comporta como un lector. Un bebé de diez meses puede observar y emitir sonidos de reconocimiento del objeto representado, ya sabe que eso no es el objeto mismo, sino su representación gráfica, y esta certeza lo convierte en lector de esas imágenes.

Para esta etapa estaría -tres meses a dos años- contamos en la actualidad con una inmensa cantidad de ofertas de material literario con diseños acordes a las posibilidades de manipulación de niños pequeños. Libros de tela, de plástico y de cartón plastificado con las puntas redondeadas para que no se lastimen.
También es posible su fabricación artesanal recurriendo a recortes de telas de colores brillantes que pueden disponerse en forma de libro. Cada hoja de tela es una página en la que la creatividad del artesano colocará siluetas que representen una flor, un conejo, o tal vez una manzana. Los colores intensos atrapan la atención del niño y en estos contrastes de figura y forma buscará significados que pueden o no coincidir con lo representado
Podemos seleccionar libros de imágenes que no “cuentan” una historia, pero que invitan a la exploración de las ilustraciones por parte de los lectores y esta práctica resulta atractiva para descubrir un universo de colores y formas que no son necesariamente familiares o no habitan el mundo de la realidad, son personajes de la ficción literaria
Pero también está presente la literatura, las primeras historias, que aparece con construcciones narrativas breves y gramaticalmente pensadas para los bebés. En estas formas literarias muy sencillas, es probable que aparezca un personaje central: un niño, un oso, un ratón, que debe resolver un pequeño conflicto. Predomina el humor, el disparate, el juego.
En un proceso que varía en cada niño, la oferta de libros avanzará con secuencias más extensas y más complejas, con más personajes. La tarea de lectura representará nuevos esfuerzos de relacionar cada momento de la historia, la sucesión espaciotemporal, y se puede guiar al niño para que observe que lo que sucede en cada página se vincula con la página anterior y con la siguiente.

 ASÍ QUE COLEGAS 
MANOS A LA OBRAAA!!!




[1] Rodari, Gianni gramática de la fantasía. Introducción al arte de investigar historias, primera edición en italiano 1973, primera edición española, noviembre de 1976, editorial Avance.

[2] Rodari, Gianni. Gramática de la fantasía. Introducción al arte de inventar historias. Primera Edición en Italiano 1973. Primera Edición Española. 11/1976 Editorial Avance.
[3] Soriano, Marc “La literatura para niños y jóvenes. Guía de exploración de sus grandes temas” traducido por: Graciela Montes. Ediciones Colihue. 1995 Pág 347.