martes, 29 de septiembre de 2015

Un proyecto para trabajar todo el año

Proyecto de Literatura.



 Narración

Fundamentación

“La literatura, manifestación artística que integra la cultura humana, es una producción basada en un uso particular del lenguaje que posibilita crear mundos alternativos, expresando ideas, emociones y sensaciones.”[1] Cada lector u oyente, establecerá una relación personal con el texto, comprometiendo sus emociones, reflexiones, imaginación, conocimiento y sensaciones.
Es función de este nivel educativo ofrecer a los niños una variada gama de textos literarios, y distintas maneras de acercarlos a los mismos. En este caso, elegí narrar un cuento porque puede observar que los niños de la sala Amarilla disfrutan de las narraciones, y además porque creo que como futura docente es importante lograr adquirir la soltura para realizar dichas actividades.
“El contacto del niño del Nivel Inicial con la literatura es ante todo un contacto gozoso y placentero (…)”[2]

Objetivos:
Que los niños:

·         Imaginen lo narrado
·         Estén atentos al escuchar el cuento
·         Recuperen el argumento de la historia
  • Disfruten de la narración

Contenidos:

·         Escucha del cuento “Disculpe… ¿es usted una bruja?” (Emily Horn)
·         Expresión oral: conversación con los compañeros y con la docente sobre el efecto que el texto narrativo produjo.
·         Diferenciación de personajes y momentos.


Actividad Nº1: El gato Horacio. (Dora Bocazzi)

Estrategias metodológicas:

Comenzaré la actividad diciendo a los chicos que viajaremos al país de los cuentos porque hoy les voy a narrar una historia, sobre un gatito negro muy curioso. Luego, les narraré la siguiente historia:

Horacio era un gato, un gato muy muy negro, que vivía en la calle y no tenía muchos amigos. En los días fríos, iba a la biblioteca, porque era un lugar calentito para refugiarse del frío, y además les gustaba mucho leer. Un día, encontró un libro llamado “Enciclopedia de las brujas” y comenzó a leerlo. Leyó varias cosas interesantes como estas: -las brujas usan medias rayadas y sombreros puntiagudos, - las brujas viajan sentadas sobre escobas, -las brujas utilizan grandes calderas para preparar toda clase de pociones - las brujas tienen toda clase de mascotas: murciélagos, lechuzas, etc. pero los que más les gustan son los gatos negros. Qué bueno- pensó Horacio. Si encuentro una bruja para mí, tal vez ya no tenga más frío y no me sienta solo nunca más. Entonces, se dispuso a buscar una bruja.
Mientras caminaba por la calle, pudo ver a una nena que llevaba medias rayadas, como decía la enciclopedia que había leído. – Disculpe, ¿usted es una bruja?- le preguntó. La nena se dio vuelta asustada.- ¡Aaaah un gato negro, eso es señal de mala suerte!- y salió corriendo. Entonces Horacio siguió caminando. Caminó algunas cuadras, cuando de repente vio a una mujer barriendo las hojas de la vereda, con una escoba igualita a la que había visto en la enciclopedia de las brujas. – ¡Esta sí tiene que ser una bruja!- dijo Horacio. Se acercó a la señora y le dijo: – Disculpe, ¿usted es una bruja?- . ¡Pues claro que no!, estoy barriendo la vereda de mi casa- contestó la mujer.  Horacio avergonzado siguió caminando. De pronto vio a través de una ventana a una mujer cocinando en una gran caldera, como la que usaban las brujas. – ¡Esta vez sí! ¡Es una bruja!-. Se acercó entusiasmado y preguntó. – Disculpe, ¿usted es una bruja?- . La señora enojadísima le respondió: -¿Te parece que soy una bruja? ¡Fuera de aquí gato malvado! –Perdón señora no quise ofenderla- dijo Horacio.
Triste por no haber tenido suerte, se dirigió nuevamente a la biblioteca. Allí comenzó a leer otro libro. Del otro lado del salón, lo observaban unas jovencitas. Luego de unos minutos, corrieron a abrazarlo entusiasmadas. – ¡Que lindo gatito!- dijeron las niñas. – Silencio mis pequeñas brujitas, recuerden que estamos en la biblioteca- dijo otra mujer. Horacio, asombrado les preguntó – ¿Acaso ustedes son brujas?-. Las niñas respondieron que sí, eran aprendices de brujas. Usaban sombreros puntiagudos, medias rayadas y tenían escobas, como había leído Horacio en el libro. Todas querían llevarse al lindo gatito a sus casas, y Horacio se mostró entusiasmado. Pero propusieron llevarlo a la escuela de brujas, y tenerlo como mascota.
Horacio aceptó, y en cuanto estuvieron todas listas, se marcharon a la escuela de brujas. Ahora el lindo gatito negro ya no estaría más solito.
Y colorìn colorado, este cuento se ha terminado.

Una vez finalizada la narración, daré lugar a que los chicos expresen las sensaciones que la historia les produjo. Podré retomar alguna cuestión que haya observado, como por ejemplo algún gesto o comentario de los chicos durante la narración.


Escucha de poesías, trabalenguas y adivinanzas.

Fundamentación

“La poesía (…) es el elemento más importante que tenemos para hacer de nuestros niños ni robots, ni muñecos conformistas, sino para ayudarlos a ser lo que deben ser: auténticos seres humanos” (María Elena Walsh, 1967).
La poesía permite a los niños un encuentro con la palabra, en el cual pueden explorar ritmos y sonidos, como así también experimentar diferentes sensaciones y emociones.
“Es muy importante que el docente lea la poesía elegida de manera expresiva, transmitiendo en su lectura el tono del poema y su ritmo particular.
Será este un encuentro breve pero muy intenso. La lectura de algunas poesías puede demandar apenas unos pocos segundos, pero como actividad tiene valor en sí misma. Durante esos escasos segundos en que los niños estén escuchando el poema estarán imaginando, disfrutando del especial trabajo con las palabras que las manifestaciones poéticas exhiben, emocionándose, riéndose…Y eso es lo fundamenta, sin importar la duración de ese momento”
Es función del Nivel Inicial acercar a los niños a variadas manifestaciones culturales, y generar un espacio en el cual puedan disfrutar de las mismas.

Objetivos:

Que los niños:
  • Escuchen atentamente
  • Disfruten de las poesías y trabalenguas: sus ritmos y sonidos
  • Expresen sus sensaciones y emociones

Contenidos
  • Escucha atenta
  • Expresión oral de sus sensaciones y emociones
  • Estructura de la poesía (rimas, silueta)
















Actividad Nº2: Escucha de poesías

Estrategias metodológicas:

Invitaré a los niños a sentarse en la ronda, retomando cantando una canción. Les mostraré una caja y les diré que ahí dentro hay fichas con poesías.
Comenzaré sacando de a una y leyéndolas de manera pausada y clara, pero de manera expresiva, destacando las rimas a partir de la entonación de mi voz, intentando transmitir a los niños emociones y sensaciones.
En alguna ocasión llamaré a un niño para que elija una ficha de adentro de la caja y la leeré. Si los niños me piden que la repita, lo haré.
Como menciona el Diseño Curricular (2000), es recomendable no preguntar inmediatamente después de la escucha si les gustó o no, ya que a veces los niños responden precipitadamente, y no se evidencian las sensaciones que el texto produjo. Es preferible dar lugar a que manifiesten su gusto o desagrado de manera espontánea. No necesariamente la manifestación debe ser verbal: puede ser a través de sonrisas, gestos, miradas.
Por otra parte, el Diseño Curricular (2000) también sugiere que los niños pueden aprender alguna poesía que les haya gustado.
Se pueden retomar ciertas cuestiones que el docente observó mientras leía, por ejemplo, si los niños realizaban algún balanceo corporal con el ritmo de los versos, si se rieron, etc.
Cerraré la actividad guardando las poesías en la caja, y diciéndoles que podremos volver a escucharlas en otra ocasión. También podré proponer buscar otras poesías.

Actividad Nº3: Escucha de trabalenguas, adivinanzas y poesías.

Estrategias metodológicas:

Pediré a los niños que se sienten en ronda, cantándoles una canción o diciendo alguna rima. Sacaré mi cajita y les contaré que allí además de guardar poesías también guardo trabalenguas y adivinanzas.
Comenzaré a decirlos de manera pausada, para que sean entendidos por los niños. Realizaré cambios en el tono de mi voz para transmitirlos con expresividad. Luego podré incentivarlos a que lo repitan.
Llamaré a algunos niños para que saquen de la caja una ficha y leeré lo que haya sacado, si es una adivinanza, tendrán que pensar entre todos, si es un trabalenguas intentar repetirlo y si es una poesía escucharla atentamente.
Podré retomar ciertas cuestiones observadas, como por ejemplo, si los niños realizaban algún balanceo corporal con el ritmo de los versos, si se rieron, etc.
Cerraré la actividad guardando las poesías en la caja, y diciéndoles que podremos volver a escucharlos en otra ocasión. También podré proponer buscar más adivinanzas, poesías o trabalenguas.

Recursos didácticos:

Caja con fichas, con las adivinanzas, poesías y trabalenguas.


Lectura de cuentos.

Fundamentación:

“El contacto con el niño de Nivel Inicial con la literatura infantil es, ante todo un contacto gozoso, placentero. No puede ser de otro modo si se piensa que la literatura es una de las manifestaciones artísticas del hombre…”
Los niños de Nivel Inicial demuestran una temprana atracción hacia las diversas manifestaciones de la literatura.
“La literatura, manifestación artística que integra la cultura humana, es una producción basada en un uso particular del lenguaje que posibilita crear mundos alternativos, expresando ideas, emociones y sensaciones”.
Los niños de cinco años interactúan con gran variedad de textos literarios. Es observable la atracción que manifiestan los niños hacia ellos.
Es importante que escuchen cuentos y poesías, ya que son experiencias sensibles.
En el jardín se da un importante vinculo del niño con la literatura. Por eso se debe transformar en una actividad placentera, de disfrute, tanto para los niños como para el docente.

Objetivos:

Que el niño logre:
  • Escuchar con atención los cuentos.
  • Aproximarse a su rol lector.
  • Comentar y dar su opinión sobre lo escuchado.
  • Reconocer personajes y sus acciones.

Contenidos:

  • Escucha atenta.
  • Conversación con los compañeros y con las docentes sobre el cuento narrado.
  • La diferenciación de personajes (a través de nuestras voces) y momentos (utilizando el silencio y el suspenso). 

Actividad Nº4: Lectura del cuento: Monigote en la arena. Autor: Laura Devetach.

Estrategias metodológicas:

Reuniré a los niños en una ronda cantando una canción. Una vez sentados les pediré que hagan silencio que  les voy a contar un cuento que a mí  me encanta y que se los quiero contar.
Primero les presentaré los personajes y les diré que es un cuento que no tiene muchas imágenes que tiene solamente dos y que se las mostraré al finalizar el cuento para ver si es parecido a lo que ellos imaginaban.
Una vez que finalice de leerlo, mostraré dos o tres imágenes y les preguntaré quiénes creen que son? y sobre los objetos que aparecen en las imágenes.
Haré hincapié en los detalles tales como los sonidos y características importantes de los personajes, dejaré que participen y que expresen que les gustó y que no.
Para finalizar felicitaré a los niños por haberme escuchado tan atentos y les diré que la próxima les voy a traer otro cuento maravilloso.

Recursos didácticos:

Cuento.
Imágenes.


Actividad Nº5: Lectura de un cuento: Un gran resfrío. (Margarita Mainé).

Reuniremos a los niños diciéndoles que se sienten en una ronda y que hagan silencio ya que vamos a escuchar un cuento. Pondremos el rotafolio de tal manera que todos los niños alcancen a verlo.
Lo presentaremos diciéndoles que les leeremos un cuento mostrándoles imágenes del mismo. Lo leeremos pausadamente, cambiando voces, según los personajes, utilizaremos diferentes planos, etc.
Cuando terminemos de contarlo, les preguntaremos a los chicos que les pareció la historia, que parte les gustó más, que parte les gustó menos, qué les pasó a los personajes, cómo se resolvió el conflicto. y también preguntas como: ¿Se acuerdan como se llama el protagonista del cuento? ¿Qué quería hacer? ¿Y por qué no lo dejaban? ¿Quién no lo dejaba ir al jardín? ¿Qué hizo Pedrito para poder salir al jardín?  ¿Qué fue lo que se le ocurrió? ¿Pudo Pedrito finalmente salir al jardín? ¿Cómo hizo? ¿Cuál fue su idea?
Como cierre de la actividad felicitaré a los niños por haberme escuchado tan atentamente y por haber participado en la respuesta de las preguntas.

Recursos didácticos:

Cuento.
Rotafolio.
           

Actividad Nº6: Lectura de un cuento: El perrito que fue a la escuela (Dora Bocazzi)

Estrategias metodológicas:

Reuniré a los niños en una ronda cantando una canción. Una vez sentados les pediré que hagan silencio que  les voy a contar un cuento. Llevaré un títere (que tendrá un nombre: Fer) y les diré a los niños que ayer a la noche Fer, el perrito (mi títere), me llamó y me dijo que la mamá estaba trabajando y que no le podía contar un cuento a la hora de dormir y que por lo tanto no había dormido. Entonces le dije que viniera hoy al jardín que yo justo les iba a contar un cuento de un perrito que quería ir a la escuela a los nenes de sala Amarilla.
Primero les presentaré los personajes y les diré que es un cuento que no tiene imágenes pero que a mi me encanta y se los quería traer y que además el perrito me parece que era amigo Fer (mi títere).
Leeré el cuento y al finalizar le preguntaré a mi títere si le gustó y si esta noche va a poder dormir, y voy a hacer como que ya se esta durmiendo pero antes de dormirse del todo saludará a todos los niños de sala amarilla y les agradecerá por haberlo dejado ir al jardín a escuchar el cuento.

Recursos didácticos:
       Títere.
Cuento.

Actividad Nº7: Lectura de un cuento: Una trenza tan larga… (Elsa Bornemann)

Estrategias metodológicas:

Reuniré a los niños en una ronda cantando una canción. Una vez sentados les pediré que hagan silencio que  les voy a contar un cuento que me contaban cuando yo era chiquita e iba al jardín y que se los quiero contar a ver si les gusta tanto como a mí.
Les contaré el cuento e iré representando cada una de las partes modificando mi tono de voz, haré gestos, ademanes, etc.
Una vez finalizado el cuento les pediré a los niños que se sienten en la mesa y que recuerden una parte del cuento que más les haya gustado y que la dibujen.
Les repartiré las hojas y luego los lápices. A medida que van dibujando les repartiré los lápices de colores para que ellos puedan pintar su producción.
Pasaré por las mesas preguntándoles a quién dibujaron, o que parte del cuento, etc. Cuando hayan finalizado juntaré las hojas y las guardaré para la carpeta de dibujos de cada uno.
Les pediré que se sienten en la ronda o que se preparen para la siguiente actividad, dependiendo de cual sea la misma.

Recursos didácticos:
Hojas blancas.
Lápices negros y de colores.
Cuento.



[1] Diseño Curricular para la Educación Inicial, Marco General, GCBA, 2000.
[2] Diseño Curricular para la Educación Inicial, Marco General, GCBA, 2000

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